Mateo no podía creer lo que acababa de ver.
—¿Qué crees que estás haciendo, desgraciado? —preguntó Mateo enojado.
Sin pensarlo dos veces, se lanzó sobre Ethan y le dio un puñetazo en el ojo.
—Mateo, por favor, para —suplicó Sofía desesperada.
—¿Qué significa esto, Sofía? —preguntó furioso.
—No es nada, vamos a hablar adentro —pidió ella.
—¿Cómo que no? —la cuestionó—. ¿Este no es tu jefe que se va a comprometer mañana? ¿Qué se cree que está haciendo?
—No es lo que piensas —respondió Ethan.
Contr