En la mañana de la semana siguiente, Sofía recibió un cronograma directamente de manos de Ethan, sobre los lugares a los que debía acompañar a Eva.
—No la apresures ni la contradigas. Quiero que se cumpla todo lo que ella desee —dijo él, sin mirarla a la cara.
—Está bien.
—No te preocupes por el tiempo que pases fuera con ella, puedes estar segura de que seré generoso con tu pago.
—Agradezco su generosidad.
—Solo quiero que me hagas un favor —explicó.
—¿Qué desea?
—Eva es muy astuta, así que tra