—Espero que algún día cambies de opinión.
—¿Cómo afectaría mi cambio de opinión tu vida, Sofía? —preguntó. —Traer un niño a este mundo para sufrir es peor que desear que ni siquiera exista.
—Depende de cómo lo cuides.
—¡Basta! —se alteró. —Puedes preguntarme lo que quieras, menos sobre eso.
Seguramente ese era un tema del que a Ethan no le gustaba hablar; parecía que algo le molestaba mucho.
—Lo siento —ella pidió.
—Soy yo quien debe pedir disculpas —dijo él. —Simplemente no me gusta hablar de e