En el carro, Ethan aflojaba la corbata mientras jugueteaba con el celular, parecía molesto por algo, pero no dijo nada. Por el retrovisor, el conductor notaba la irritación del jefe y decidió preguntar.
—¿Hay algo mal, señor?
—No, no hay nada.
Respondió serio, pero miraba hacia atrás con cierta preocupación. El conductor se mantuvo en silencio, ya que al jefe no le gustaba la gente entrometida.
—¿Crees que el taxi tardará en venir a recogerla? —finalmente preguntó.
El conductor esbozó una leve