46. Secretos olvidados
—Eso no puede ser verdad —Elena da un paso hacia atrás. Aunque la impresión toma forma en su cuerpo queda sometida a la molestia—, ese hombre es fiel devoto a Gianluca. ¡Eso es mentira!
—Conozco a Flavio desde qué era una niña al igual que Gianluca. Es imposible lo qué están diciendo —Ginette no tarda en expresar. Hay conmoción y a la vez contrariedad.
—Es una trampa —Elena rodea a Gaby—, quédate con mi esposo, Gaby. Si algo ocurre llámame de inmediato. Iré a ver a Flavio —se detiene en la pu