98. Unidos
Al llegar a la clínica los nervios traicionan a Juan que parece no tener claro nada ya, afortunadamente sus padres están allí y son los que dan los datos para que atiendan a América, el personal médico se la lleva en una silla de ruedas al área de maternidad junto con el padre de la criatura que está visiblemente asustado, a los minutos llega la doctora que ha seguido su embarazo y les pide a ambos padres mantener la calma, la examina y todo va bien para madre e hijo.
— Bien mis queridos padres