Abro la puerta y para mi sorpresa y la de mi padre, ese hombre está desnudo en mi habitación, las palabras se esfumaron en ese preciso momento.
—¿Quién es este hombre, mujer? —indaga, bien molesto conmigo, señalando a mi padre.
—¿Quién eres tú y que haces en el dormitorio de mi hija? —mi padre modo, padre protector.
—¡¡Es tu padre!! —se cubre el cuerpo con la sabana— Lo lamento, me gustaría que me dieran unos minutos para cambiarme. —mi padre se retiró a la sala de estar, no sé qué va a pensar