Empujé su cuerpo con todas mis fuerzas, tratando de alejarlo. Pero su cercanía y sus toques me afectaban más de lo que quería admitir. Mi cuerpo reaccionaba a él, y eso no estaba en mis planes. No podía permitir que este hombre me hiciera ceder; no quería sentir nada. Sin embargo, él se reía de mi reacción, como si supiera que estaba perdida. Nunca antes me había topado con alguien como él.
—¡No me vuelvas a tocar, porque no respondo!
— Que me piensas hacer la señorita, esta fiera que llevas d