77

—El gran Alexander, ha reconocido a su Destinado.

Todos quedaron en silencio mientras Diego seguía gruñendo, Mateo acercándose lo toma de la mano para calmarlo.

—Diego, por favor. No es Ángel el que se manifiesta, es solo su hijo.

—Mateo, Alexander es muy pequeño como para encontrar a su destinado. Es imposible —Dice apretando sus dedos haciendo puños.

—No lo es Diego, si nosotros nos hubiéramos conocido mucho antes también pasaría lo mismo ¿o no recuerdas que sin el lazo nuestra unión ya e
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP