El dolor que no había experimentado antes, se acentúa y no es mi vientre, si no, en mi espalda, por lo que, siento que en cualquier momento voy a morir y claramente, aunque he entrenado, no soy lo suficientemente fuerte para todo esto.
— De todos los días, en todos los momentos, ¿tiene que venir justo ahora? ¿Por qué tiene que ser justo ahora, maldita sea? — pregunto con molestia.
— ¿Puedes calmarte un poco? Nosotros vamos a hacernos cargo. Tú solo ocúpate de respirar. — dice Carlos y yo no me