Mundo ficciónIniciar sesiónMi corazón se acelera frenéticamente y yo me esfuerzo por mantenerme en calma, después de todo, toda perturbación le hace daño a mi bebé y no quiero afectarlo por una mujer que no merece la más mínima preocupación.
— ¿Te encuentras bien, querida? — pregunta la abuela preocupada mientras ingresamos a la casa.— Sí, duele un poco siempre tener que enfrentarme a ella, pero, es necesario.






