10. Cara a cara.
Ana se miró en el espejo esa mañana y se sintió terriblemente mal, como si un enorme camión le hubiera pasado por encima del cuerpo.
Ya había pasado el fin de semana, cosa que agradeció, quería postergar el encuentro cos Luis Eduardo lo más que fuera posible pero ya era la mañana del lunes y no podía hacer más al respecto que enfrentar la situación. Eran dos adultos maduros que tenían que resolverlo como adultos, solo había sido un poco de sexo, y aunque las circunstancias hubieran sido muy dif