Capítulo 112.
Dos socias que una vez actuaron en beneficio de una fundación ahora se encontraban frente a frente, tras el derrumbe de la entrada a ese túnel oscuro y húmedo. El aire estaba cargado de polvo y tensión, y el eco de sus respiraciones agitadas resonaba en las paredes de piedra. Una de ellas, tan sincera como cada palabra que salía de su boca, mantenía una postura firme. La otra, copiando cada gesto y acción para igualar sus condiciones, mostraba una sonrisa sarcástica. Ahora, ninguna de ellas ten