2 2
ROMINA
Mónica llegó a lo mucho tres minutos después y nos preguntó si estábamos bien.
— ¿ Estás bien?— Preguntó con su carita de hada preocupada — Paco llamo y dije que el ascensor había perdido energía.
Mónica sabe de mi aberración a los lugares reducidos y oscuros, trate de tragar con dificultad y no por estar encerrada en un ascensor, el beso aún resuena en mi mente como un Gong en el que las imágenes de ese beso se repiten una y otra y otra vez hasta la eternidad, su sabor ventilado y c