Romina
Subí las escaleras rápido queriendo llegar sin saber que pensaría mi hijo de su madre, jamás me ha visto en está tesitura con nadie, siempre fui muy cuidadosa y es por eso que Jacob parece ser tan peligroso para mi vida. Es una amenaza para la vida tranquila y cotidiana que llevo y no sé si eso es bueno o malo.
Abrí la puerta y el primero en llegar fue el perro, Stich lamió mis pies y movía la cola a todos lados de emoción, acto seguido llegó Luciano y me abrazó.
—Hola, mami ¿Y el seño