POV de Emma
Roland se quedó paralizado. Parecía un poco asustado, o mejor dicho, sin palabras.
—No sabíamos quién eras, así que tuvimos que rastrear tus movimientos. En las grabaciones de las cámaras de seguridad vimos que entraste al ayuntamiento con un hombre —dijo nerviosamente.
—Podríamos haber estado casándonos —repliqué, todavía insatisfecha con su respuesta. Además, estaba evitando mi mirada.
—Ustedes dos no parecían precisamente una pareja feliz. Y ese hombre te dejó allí sola. Eso no e