POV Beatriz Argento
El ascensor subía lentamente, pero dentro de mí todo era prisa. El vidrio reflejaba mi rostro, impecable, maquillado, pero había algo roto allí. Las ojeras que ni el corrector más caro lograba esconder, la rabia que latía bajo el labial rojo. Yo, Beatriz Argento, heredera de un imperio y ahora... esposa decorativa.
El panel marcó el último piso. El piso de Killian Navarro.
Las puertas se abrieron y el sonido de mis tacones resonó por el pasillo como disparos. La nueva secret