POV Amara
Los días en el hospital eran todos iguales: techo blanco, olor a antiséptico y esa sensación sofocante de estar atrapada entre máquinas y miradas de lástima. Cerré la puerta con cuidado después de que Leo entrara con otra bolsa llena de cosas.
— Leo, no hacía falta —dije, suspirando—. Estoy bien. De verdad. No necesitas venir todos los días.
Él se acomodó la corbata, un poco incómodo, y sacudió la cabeza.
— Lo sé… pero no es elección mía.
— ¿Cómo que no es elección tuya? —arqueé una c