La noticia había alterado por completo la expresión de Fadh. Hasta hacía unos minutos había contemplado cada movimiento de su plan con una seguridad casi absoluta, convencido de que tenía el control sobre Amanda, sobre Jared y sobre la familia que durante años había considerado responsable de su desgracia. Sin embargo, aquella llamada había introducido una variable que no había previsto: Jared Davenport estaba luchando por su vida. Fadh permaneció inmóvil frente al teléfono, procesando la infor