Ciara
La suave luz de la mañana dio contra mi rostro, con pereza me removí y sentí chocar con algo duro en mi espalda. Fue entonces cuando fui consciente de donde y con quien me encontraba, una mano rodeaba mi cintura, su respiración chocaba contra mi cuello y su calor corporal que me transmitía comodidad.
La noche anterior me sentí vulnerable, lloré en el baño y tomé aquella pastilla con la esperanza de que hicieran un real efecto, deseaba con todas mis fuerzas poder dormir y luego de acomod