Violet se encontraba en el aeropuerto, ansiosa y emocionada, esperando abordar su vuelo a California. Había salido temprano, y la atmósfera vibrante del aeropuerto sólo incrementaba su entusiasmo. Afortunadamente, viajaría en primera clase, un lujo que su familia podía permitirse, y no podía evitar sentirse profundamente agradecida por los servicios que le ofrecían. Su tía Olivia había conseguido un boleto en cuanto supo que Violet iba a viajar, aunque una pequeña inquietud la acompañaba.
"¿Qué