El golpe de la puerta envió a Colton corriendo. Pasando sobre el vidrio roto y la pierna de la silla rota, abrió la puerta; rezándole a lo que fuera que él creyera, que Kate estuviera del otro lado.
Pero él sabía. A pesar de toda su amabilidad y compasión, ella era obstinada como la mierda. Igual que él.
Una fuerte punzada atravesó su pie y, mientras miraba a su invitado, soltó un agresivo: "Mierda".
"Encantado de verte a ti, también, Colton". Paloma frunció el ceño, con los ojos sobre su