Capítulo 109
El olor a tocino llegaba desde la cocina, el suave zumbido de la radio se mezclaba con el crepitar de la grasa en la sartén y el canto suave canto de Colton. Kate sonrió y enterró la cara en la almohada para ocultar el regocijo que le bailaba en las facciones. El aire se sentía más ligero, el peso que había recaído sobre sus hombros durante tanto tiempo por fin disminuía, dándole la oportunidad de respirar. Con tranquilidad, se levantó de la cama y estiró los músculos rígidos, disfrutando del sa