Amora miró a William paralizada, lo miró bebiendo la sangre del lobo.
William sintió una mirada pero cuando miró no vio nada.
Amora salió del tercer piso, fue a su habitación y se encerró dentro.
A Amora se le salía el corazón de la boca, estaba aterrorizada.
Mientras ella se sentía como una princesa encerrada miraba a los animales, él vio a William dirigirse hacia los animales.
Por la forma en que iba, ella pensó que los iba a hacer irse, pero el animal lo agarró del cuello y comenzó a morde