MARTINA
Dejé de creer en el amor cuando por segunda vez consecutivas me rompieron el corazón, dejé de creer en ese, te quiero que le grité ayer a Lars cuando me di cuenta de que de él se trataba todo lo que era hasta el día de hoy. Preferí sálvame de volver a sentir ese sentimiento tan doloroso y me refugié en una coraza que lastima con mis palabras al que me devolvió la esperanza, y que ahora me quedé a oscuras en aquel túnel sin luz.
El desayuno no pasaba por mi garganta, el silencio era incó