MARTINA
Lars sabía cómo tratar a una mujer y hoy me lo había vuelto a demostrar, pero me asustan las consecuencias, temo que cambien de nuevo mi vida.
La manera de cogerme de la mano para salir de casa y su forma de caminar indicaba que sabía exactamente a donde va y qué intenciones tiene y eso me hace perderme aún más en él.
Resulta cautivador en todos los aspectos.
Me ibas a llevar a ver a mi hijo. Él, nuevamente, se preocupó y sabía que Teo no iba a estar.
—¿Algo que decir, preciosa? — pregu