ANTONI
Me largo de ahí dejándo a Giovanna parada en medio del salón llamándome a los gritos, pero ya no la escucho, ya no me importa, siento un dolor insoportable en mi pecho que me consume de la rabia, tengo ganas de romper e incendiar todo a mí paso. Me abro paso entre la gente empujando y chocando sin cortesía. El perfecto caballero y anfitrión de modales impecables que estaba siendo esta noche ya no está. Me dirígo a una pequeña sala de estar que hay en la residencia y me encamino al bar, pa