El medico tuvo que llamar a los de seguridad para alejar a Joseph de Karen de encima, Joseph estaba fuera de sí, no dejaba de gritarle que era una zorra que le abría las piernas a cualquiera haciendo que ella ladeara una sonrisa
—¿Por qué te enfadas? —dijo con tranquilidad—¿Acaso tu puedes acostarte con quien se te da la gana y yo no? ¿O es porque yo te engañé con alguien superior a ti?
Joseph dejó de forcejear al estar incrédulo de lo que su esposa estaba diciéndole, “Ella… ella..” su mente le