CAPITULO 23. DESESPERACIÓN
Miguel
Ya son más de las doce de la noche y ya estoy desesperado, me dirijo a su puerta y me da vergüenza ir para haya a molestar a estas horas de la noche, pero tengo que saber dónde está, timbro una, dos, tres y abren.
-Buenos noches.............Saludo.
Ella hace un gesto que me hace entender que no le agrada que esté aquí justo ahora.
-Buenas noches joven que se le ofrece.........contesta seca mente.
Algo me dice que ella sabe algo porque la veo muy tranquila y eso no es normal pero s