Había recibido unas palizas brutales durante los entrenamientos, todo porque no podía concentrarme en dar dos movimientos seguidos sin sentirme estúpida. Luego llegaba la hora de la comida y pasaba el tiempo mirando el plato mientras los demás lycans hablaban sobre estrategias de ataque y su flamante vida en la manada Realeza Lunar.
Había ignorado a todos, lo más que pude; no quise tocar el tema sobre Donovan y ser compañeros. Pasaba la mayor parte de mi tiempo libre a solas. Y por las noches m