“Dios ayúdame, no quiero hacer enojar a este hombre, no sé qué hacer, ignoro lo que me pide, yo le toco donde me dice, pero en vez de que este conforme su rostro me refleja enojo, temo por mi vida al lado de él”
—Quiero que te esfuerces en acariciarme. ¡Maldita sea!
Enrollo su mano en el cabello de ella e hizo que levantara su rostro y lo viera fijamente, le beso el cuello dejando marcas rojas en él, ella se quejaba por lo brusco que él estaba haciendo. Llevó su mano hasta uno de los pezones d