Termino de beber mi copa de vino, siento lo amargo que pasa por mi garganta, no sé cuánto tiempo ha transcurrido, me levanto dirigiéndome a la habitación, al entrar al dormitorio está oscuro, ella ha de estar durmiendo, me guie por la luz de la luna que entra por una de las ventanas.
Me acerco a modo de no hacer ruido, me paro frente a ella para observarla en la quietud del dormitorio, su rostro es hermoso, su cabello abortado y mal cortado, me imagino que por ella misma. Me paso la mano por la