Ella se paró como escudo, recibiendo un disparo en el hombro. La veo caer en cámara lenta. La tomo en mis brazos. Fabricio vuelve a disparar, pero se ha quedado sin municiones. En eso escucho la voz de Josh y él sale corriendo, huyendo de mis hombres.
—¡¡Sara, me escuchas!! —demonios está inconsciente, aún respira.
—Aarón ¿estás herido?
—Llévala al auto, hay que atenderla, dé prisa, deja que el cobarde de Fabricio se vaya, después arreglaré cuentas con él.
Josh la toma en sus brazos y comenz