Mundo de ficçãoIniciar sessãoBajo el arma pero no mi defensa, y al igual que él, me pongo esa máscara de hipocresía e indiferencia que tanto le gusta usar con el mundo entero.
—No sabía que vendrías de visita, nunca lo haces —digo cerrando la puerta—. Has venido solo.
—¿Acaso necesito venir armado o con hombre







