Mundo ficciónIniciar sesiónHa pasado una maldita semana en la que no he tenido noticias de Lenin, ni siquiera me habla, y toda la comida que me han traído a la habitación, es probada primero por mi dama de compañía como le gusta que le digan; Agatha, desde mi última plática con él, el trato hacia mi persona ha mejorado, pero no tanto como hacerme cambiar de opinión con respecto a venderme a la mafia italiana, porque as&







