Mundo ficciónIniciar sesiónNo puedo dejar de ver como Isac se mantiene tan relajado cuando de lejos puedo sentir la mirada penetrante y asesina de Lenin, luego del estúpido beso que minutos más tarde me confirmó que era solo para cabrear a los presentes, me arrastró prácticamente hacia una de las mesas en las que sin duda alguna, quedaba a la vista de su hermano.
Ni siquiera me pidió







