Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué es tan gracioso? —me interroga enarcando una ceja con incredulidad, recargando su peso en el respaldo de su silla y obteniendo una postura de hijo de puta.
—Nada —borro mi sonrisa.
—Cuéntamelo.
Levanto la mirada y mis ojos se anclan en los







