24 de marzo de 1742
Bajo la oscuridad y solo la tenue iluminación de una pobre antorcha, Cassia está sentada con el bolso que traía, bien aferrado entre sus brazos.
—¿Qué es eso que escondes ahí?
La voz de su hija la hace sobresaltar. De inmediato se pone de pie y se acerca a los barrotes con una sonrisa.
—Es la pieza que te hace falta para encontrar el tesoro.
Hasta ese momento, la capitana había olvidado por completo que Sparrow tenía el otro libro; el de la isla del oeste. Intenta disimular