10 de enero de 1742
—Capitana, estamos por llegar a Gavedra —informa Cooke.
Catherine no lo escucha del todo. Ahí de pie en la proa del fantasma del pacífico, no puede dejar de pensar en todos los sucesos que acontecieron hace poco menos de quince días. Cooke hace una ligera venia y se aleja de allí, porque sabe que ella no lo mirará. Ha estado distante desde que hicieron el funeral de Heinrik en altamar.
Un nudo en la garganta amenaza con hacerla llorar de nuevo cada vez que lo recuerda; y par