10 de enero de 1742
Rápidamente se separan. A Catherine se le encienden las mejillas de la vergüenza. Andrew suspira y se prepara mentalmente para enfrentar cualquier cosa que suceda.
—No es lo que parece —se apresura a aclarar la capitana.
La realidad es que es justo lo que parecía, pero no lo iba a admitir así. Arden cierra los puños en un arranque de rabia, ha tolerado demasiado, pero esto no. Sin pensarlo, levanta su brazo con un golpe destinado directo a la cara del comodoro.
»¡Arden, no!