20 de mayo de 1742
La vida de Arden pende de un hilo, Flint no cree que le quede mucho tiempo de vida. La angustia de que pueda morir llena los pensamientos de Catherine de ideas demasiado locas, incluso para ella.
Portgas sugiere que la pieza del tesoro causante de todo eso podría ser la solución. Se pone de pie y toma al pequeño dragón, no sabe cómo eso podría ayudarlo.
—Ya ha perdido demasiada sangre, no creo que resista mucho más —informa Flint.
Una idea cruza por su mente, una idea arriesg