12 de abril de 1742
Cooke y los demás marinos llevan cuatro días intentando reparar al menos uno de los barcos afectados. El que lleva el casco roto es imposible de arreglar; piensan que tal vez el del mástil roto sea más sencillo, pero la tarea se les está complicando más de lo previsto. Los tiburones que habitan la isla les dificultan la tarea de moverse entre la isla y el agua. Finalmente habían logrado traer el navío hasta la arena para poder repararlo con tranquilidad.
Cooke mantiene su me