JACK
«Vámonos de aquí de una puta vez.» Miller se despegó de mi coche y corrió hacia el lado del acompañante.
«¿Qué ha pasado ahí dentro? He oído disparos.»
Hundí la mirada en su cara curiosa, tiré del cinturón y me lo ajusté alrededor del cuerpo. «Ya no será un problema. Dame tu teléfono.» Frunció el ceño, visiblemente insatisfecho con mi respuesta vaga. Luego, con mucha suavidad, sacó el aparato y me lo puso en la palma.
«¿Qué estás haciendo?»
«Adjuntando una ubicación para nuestros amigos de