XLVII. Fuera de control
NIKLAS
No podía perder más mi tiempo, debía encontrar la forma de ponerme en contacto con mi compañero o el cuartel y hacerles llegar mi ubicación, pero me resultaba imposible cuando tenía ojos encima todo el tiempo.
Día a día me levantaba deseando cumplir mi propósito, aunque llevarlos a prisión no hacía parte de mis planes, además de que era estúpido encerrarlos cuando ellos tenían mucho poder y podían quedar libres sin siquiera haber pisado la estación.
Julen cada vez estaba de peor humor,