Sentía mucho dolor en la cabeza, en el estómago y en la garganta. Era como si algo me estuviera apretando desde adentro hacia afuera. Apenas podía pensar en otra cosa que no fuera el dolor. Pero estaba descansando cerca de Emily. Su cuerpo estaba cálido y el aroma de su perfume golpeaba suavemente mis sentidos. Solo eso lograba aliviar el dolor de mi cabeza y de todo mi cuerpo.
—Hay un pequeño problema abajo —dijo Ethan—. Es la mamá de Vivian. Está aquí y está armando un escándalo.
Me congelé,