—¿El señor Reyes? ¿Lorenzo?
Álvaro sentía fuertes escalofríos. ¿Cómo podría un simple empleado tener la influencia para mover tantas fuerzas en Costamar?
—¡No puedo creer que este hombre tenga tanto poder! ¡Somos la familia Pérez y tenemos cierta influencia en el ejército! ¡Podemos pedirle al ejército que nos recoja!
Álvaro mostró una expresión muy feroz.
—Ve, informa al general Rivas, que envíe vehículos militares para recogernos.
—¡Sí!
Un miembro de la familia Pérez marcó de inmediato el t