Según lo lógico, Paloma había recibido su respectiva tarjeta en ese momento, su empresa ya debería haber superado sus dificultades. ¿Por qué vendría a buscarle con gran urgencia?
—Realmente no estoy seguro. Solo sé que ella vino a buscarnos en ese momento, esperando poder contactarte. Pero lamentablemente, nosotros tampoco tenemos en este momento tu número. Hoy, al encontrarte por casualidad, recordé este asunto —le dijo Ximena.
Lorenzo le respondió con voz grave:
—Bueno, aquí está mi número de