En ese momento, Yelena se sentía como un pájaro asustado, agarrándose desesperadamente al dobladillo de la ropa de Lorenzo. ¡Una intensa sensación de miedo absoluto dominaba por completo su mente, dejándola definitivamente sin palabras! ¿Realmente era…tan insignificante ante los ojos de esas personas importantes?
Helena también estaba pálida: —Lorenzo, esto... yo…
Incluso ella se sentía atrapada en un verdadero dilema, con la mente zumbando. Las condiciones propuestas por el anciano eran absolu