Mundo ficciónIniciar sesiónEsa misma tarde Jeremith llevó a Rous de regreso a la mansión. Ella corrió a ver a su hija y la cargó en sus brazos.
—Mi bebé preciosa te extrañé mucho —Miró a Antonia—. ¿Cómo se portó?
—Muy bien señora, durmió casi toda la noche, solo se despertó una vez y se tomó su biberón.
Jeremith llegó.
—Ya me voy a la reuni&oacu







