Mundo ficciónIniciar sesiónLa expectación reinaba y el silencio se adueñó de aquél lugar. Todos los herederos paseaban sus ojos sobre Jeremith y Rous que estaban sentados en el mismo sofá.
Él estaba estupefacto y sus ojos se le tornaron de un color gris. Ella no movió ni un músculo de su cuerpo esperando la reacción de su esposo, pues se imaginaba que lo haría de la peor manera.
Pasaron varios segundos que parecieron eternos. De pronto







